miércoles, 3 de febrero de 2010

Pasaporte al infierno… directo y sin regreso

Sin ánimo de ofender a alguna de las diez mil religiones y sectas que existen en este putrefacto planeta llamado “Tierra”, haré un ejercicio bastante sencillo, pero ilustrativo. No tiene mucho qué ver mi agnosticismo, pues fui educado bajo los principios católicos.
Tomaré trece mandamientos (debido a las constantes diferencias que hay entre cada religión derivada del cristianismo y, claro, el judaísmo… hago esta aclaración para que luego no digan que de dónde fregados me saco otros tres mandamientos) y veré cuántos he violado. Por supuesto, me refiero a los que Dios (Yahvé o como quieran llamarle) dio a Moisés en el monte Sinaí según la Biblia.
Aclaro que NO quiero atacar a ninguna religión, pues el fin es solamente compartir un pensamiento, no hacer que los mormones dejen de creer que Jesús era extraterrestre o que los adventistas hagan algo en sábado, o qué sé yo.
Veamos cuántas veces debería haberme ido al infierno:
1.- Amarás a Dios sobre todas las cosas.
à Aunque acepto que era un niño religioso, amaba más a mis papás que a Dios.
2.- No tendrás Dioses ajenos delante de mí.
à Cumplido, hasta eso.
3.- No te harás imágenes de las cosas que están arriba de los cielos ni debajo de la tierra.
à Los católicos suprimieron este mandamiento. Obvio que lo incumplí mucho tiempo.
4.- No tomarás el nombre del Señor, tu Dios, en vano.
à Cumplido, supongo… se presta a ambigüedades.
5.- Santificarás las fiestas (mientras los protestantes y los judíos dicen que hay que recordar el sábado, Shabat, para santificarlo).
à ¿A qué fiestas se refieren los católicos? ¿A todas las fiestas o a las festividades religiosas? Creo que violé ese mandamiento. Del sábado, ni hablo, porque hasta Jesús dijo a los judíos, según el libro de Mateo, que no mancharan con eso.
6.- Honra a tu padre y madre.
à Si nos remitimos a la respuesta que di al primer mandamiento, es obvio que mis padres son mi mayor orgullo.
7.- No matarás.
à ¿Si maté una cucaracha ya es pecado?
8.- No cometerás adulterio.
à Cumplido, ni loco me metería donde ya hubo pastel.
9.- No robarás.
à Cumplido. Hasta eso, creo que es el mandamiento más ecuánime… momento… y si no tengo trabajo y un hijo se me está muriendo de hambre, y al más puro estilo de “Los Miserables” me robo un pan, ¿estoy condenado al infierno?… ni hablar, creo que hay algo más en todo esto.
10.- No darás falso testimonio ni mentiras.
à Aceptémoslo; TODOS hemos violado ese mandamiento (no creo que exista un Flanders o algo así que lea esto).
11.- No codiciarás los bienes ajenos (no desearás los bienes ni la mujer de tu prójimo).
à De entrada, medio machista, ¿no es así? Por otra parte, ¿quién no ha pensado “me gusta el automóvil del Vecino, quiero tener uno así”?
12.- No consentirás pensamientos ni deseos impuros.
à En la adolescencia se despierta la sexualidad; según todas las religiones, el instinto sexual es impuro en la mente cuando no se trata de pensar en la reproducción posterior al matrimonio. Todos los adolescentes violan este mandamiento, pues existen los “sueños húmedos” y todas estas situaciones similares…
13.- No fornicarás (que unos toman como mandamiento y otros lo sustituyen).
à Ah, caray… ¿qué diablos es fornicar?

He comprobado que debería irme al infierno irremediablemente. Y, tú… ¿guardas los mandamientos?