miércoles, 21 de septiembre de 2011

El cuadro mágico del discurso político



Hagamos un ejercicio para ver que muchas veces, aunque digamos frases con una coherencia lingüísitica, éstas carecen de sentido. Primero, haz clic en la imagen de arriba.

El ejercicio es el siguiente; primero lee de forma horizontal cada renglón de forma independiente (son frases que dijeron diversos actores políticos). Luego, sigue leyendo de forma horizontal pero sin seguir el orden de las filas, sólo el de las columnas (es decir, puedes saltar filas).

Notarás en cada frase leída que quizá es carente de sentido, pero a nivel gramatical es COHERENTE.

¿No está chido? Lo curioso es que este "choro mareador", carente de sentido, es representativo de las verborrea que tiran nuestros políticos...

La Revolución que llegó, se fue y regreso al rock.

Allá por el año de 1970, en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, un grupo de amigos encabezados por el potosino Javier Martín del Campo se conjuntó para formar "La Revolución de Emiliano Zapata". Esta banda sería famosa a nivel mundial, puntal del rock psicodélico en México y... también polémica por hacer baladas y ser pioneros de la "onda grupera" cuando el rock fue prohibido en nuestro país.

La Revo estuvo conformada originalmente por Óscar Rojas en la voz, Javier Martín del campo en la guitarra líder, Marco Carrasco en las guitarras rítmicas, Francisco Martínez en el bajo y Antonio Cruz en la batería. Tiempo después, Carlos Valle supliría a Carrasco y así quedaría lista la alineación clásica del grupo tapatío.

A través de un concurso organizado por la radio, La Revo logra hacerse escuchar ante una buena cantidad de público, resultando los ganadores y obteniendo la posibilidad de grabar con el sello Polydor. Es así como lanzan a nivel internacional el que sería su más grande éxito: "Nasty Sex". Gracias a las buenas ventas de este sencillo, que llegó a los primeros puestos en lugares tan lejanos como Alemania Federal, la casa discográfica les otorga un reconocimiento por sus altas ventas.

El grupo comienza a radicar en la Ciudad de México por esos años, sin saber que eso marcará el inicio de muchos problemas entre Rojas y el resto de la banda. Su segundo sencillo, "Ciudad Perdida" (Shit City), considerado uno de los clásicos del rock mexicano, logra un éxito modesto en comparación de "Nasty Sex", pero los coloca como la agrupación más importante del momento. Su primer LP tiene otros temas de gran categoría, como la psicodélica "Melynda".

La fama del grupo les hace ser de los principales invitados al Festival Rock y Ruedas de Avándaro, pero los compromisos adquiridos con anterioridad evitan que hagan acto de presencia. Asimismo, graban su segundo LP, titulado "Nada del Hombre me es ajeno", que sería utilizado como soundtrack principal de la película "La Verdadera Vocación de Magdalena", protagonizada por Angélica María, Carmen Montejo y el mismísimo Javier Martín del Campo, quien personifica a Emeterio, un pobre rockero maltratado por su suegra, una señora que se mete en su relación con Magdalena (Angélica María), al grado de quererlo asesinar. El filme, cuyo tema principal es "Preludio a la Felicidad", es significativo porque presenta algunas escenas del festival de Avándaro. Aquí una reseña: http://es.wikipedia.org/wiki/La_verdadera_vocaci%C3%B3n_de_Magdalena


Pese al éxito inicial, el trabajo comienza a escasear por la cerrazón oficial al rock después de Avándaro. Esto, añadido a que Óscar Rojas sale a Guadalajara constantemente causando la molestia de sus compañeros, hace que la convivencia se deteriore. La salida del vocalista se produce en 1974.

El lugar de Rojas es ocupado por Tomás Yoakum. Asimismo, se incorpora Guillermo Goñi en las percusiones. Con esta nueva alineación, se edita el EP "Congore Tumbero a la Mar", que indica una nueva dirección en el rumbo musical de La Revo. Mucho más experimental, se aleja del sonido psicodélico con temas como "Bad Dreams", un rock and roll que coquetea con el blues, así como el tema que da nombre al disco, donde mezclan rock con música de la costa.

Para 1975, el grupo lanza un LP ambicioso, grabado con la compañía DIMECA: "La Nueva Onda de la Revolución de Emiliano Zapata". Este tanto ya contiene dos baladas, pero experimenta con ritmos funk, elementos de jazz y música prehispánica, además de rock texano (como en el tema "Sing"). Musicalmente mejor hecho de lo que algunos puristas del rock han querido hacer ver, este fue el último intento de La Revolución de Emiliano Zapata por tener éxito de nuevo en el rock. Trataron de promocionarlo, pero la cerrazón de la industria fue demasiado fuerte para ellos, quedando como un simple intento que pasó sin pena ni gloria.

La salida de varios miembros, incluyendo a Yoakum, deja sólo a dos de los integrantes originales: Antonio Cruz y Javier Martín del Campo. La necesidad de sobrevivir en el ambiente artístico les hace meditar en un cambio de estilo, y éste llega a mediados de 1975, cuando firman con discos Melody y lanzan un sencillo llamado "Cómo te extraño". Ese punto fue lo que muchos consideraron la traición más grande hecha al rock mexicano. El tema era una balada romántica muy alejada incluso de los temas más suaves del disco anterior.

Ya instalados en el mundo artístico como un grupo ejecutor de baladas, se convierten en pioneros de la después célebre "onda grupera". Con una alineación que incluye a Servando Ayala, Adrián Cuevas y al cantante Jorge Gámiz, canciones con éxito comercial relativo como "Amor de fábula" logran colocarse efímeramente el el gusto de un público masivo.

Para 1978, un tema que va más allá del bien y del mal se convierte en el último éxito de La Revo: "Mi forma de sentir". Es, probablemente después de Nasty Sex, la canción más representativa de la agrupación.

Una gris Revolución de Emiliano Zapata, inmersa en la balada, naufragó durante dos décadas en presentaciones sin mucha resonancia para separarse y volverse a juntar esporádicamente.

En el año 2009, con Javier Martín del Campo como único miembro original, La Revolución de Emiliano Zapata sorprendió a propios y extraños al regresar a sus orígenes rockeros con un disco simplemente titulado "La Revo". Lejano ya a la psicodelia y la balada, el nuevo LP saca por fin de nuevo al verdadero del Campo usando sus guitarras como en antaño con canciones divertidas, como "Mi árbol oficial" y "La Fea", otras un poco más serias, pero todas siguiendo la línea de la cual habían salido en 1975.

Hoy en día, La Revo graba un nuevo material, también rockero y con una actitud renovada. Aquí una pequeña recopliación de los temas más representativos de esta agrupación tapatía, con canciones como "Nasty Sex", "Ciudad Perdida", "Mi árbol oficial", "Melynda", "Preludio a la Felicidad" y "Mi forma de sentir".

Clic aquí para escuchar esta recopilación

1. Nasty Sex 2009
2. Mi árbol oficial
3. Mi forma de sentir 2009
4. Melynda
5. En medio de la lluvia
6. Again
7. Preludio a la felicidad
8. Congore tumbero a la mar
9. Bad dreams
10. Sing
11. Voló el águila, voló
12. Mujer latina
13. Cómo te extraño
14. Mi forma de sentir (Original)
15. Lunes
16. Nasty Sex (Original)
17. Ciudad perdida

martes, 6 de septiembre de 2011

Sólo tú...

Sólo una persona puede levantarte del suelo emocional...

No hay alguien más que se atreva a cambiar tu vida de una forma drástica...

¿Crees que no hay alguien que sabe a ciencia cierta si tus sueños se cumplirán?

Sí, existe esa persona de quien jamás te librarás.

Hay un ser que no te dejará tranquilo ni en la soledad, que es cuando más lo necesitarás.

Esa persona eres TÚ MISMO. Nadie más podrá hacer por ti lo que tú no construyas día a día.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Buscando la luz al final del túnel de Sábato...

Descubrir el hilo negro en El túnel es una labor que puede conducirnos a tratar de descifrar la psicología del protagonista. Se trata de un pintor que, como buen artista, tiene en su mente marañas mentales que lo conducirán a la locura. La obsesión del personaje central de la obra de Sábato es tan sólo uno de los elementos que hacen de esta lectura algo mágico y, a la vez, tétrico.

Desde el punto de vista del lector, resulta curioso ver los elementos que el autor maneja para adentrar al receptor del mensaje en el cuento. Parte del atractivo de la obra es que hay más explicaciones del pensamiento del personaje central que de momentos de acción. Para una persona que espere adentrarse en la historia de un crimen inmediatamente, podría resultar un poco pesado el inicio tan descriptivo de la mentalidad del artista. Hasta el mismo autor juega con este elemento al forzar al personaje a decir que "quien no quiera continuar, es el momento". Pero también es una forma de decir que la historia evolucionará en algún momento. Y así ocurre, pues parece estar dividida en las fases de explicación y acción. Algo muy curioso es que todo lector sabe cuál será el desenlace, pues se ha anticipado desde el inicio de la lectura: un asesinato.

¿No es maravilloso jugar con los tiempos en la narrativa? Todorov seguramente identificó mucha de su teoría literaria con Sábato...

viernes, 2 de septiembre de 2011

Comunicación con palabrotas

¿Es posible mantener una conversación sólo con palabrotas? ¿Habrá forma de traducir cada cosa que queramos decir a un lenguaje de groserías? Es demasiado difícil, pero un día quizá pueda realizarse.

Ahora haré un pequeño breviario con las diez sustituciones que más usé en mi etapa escolar:

Hola --> ¿Qué pedo?

Estoy cansado --> Estoy bien madreado

Reprobé --> Me chingaron

¡Bien hecho! --> ¡A huevo!

Me duele mucho --> Me jode un chingo

Me cae mal --> Me caga el palo, me cae en la punta de la verga

Rechazaré la oferta --> A chingar a su madre

Vaya cobarde --> Pinche putete

No seas así --> No mames

Mujer hermosa --> Pinche viejota

¿No son acaso estas supuestas cuchilladas al idioma español una belleza absoluta? :)





jueves, 1 de septiembre de 2011

Experimento publicitario...

¿Sabías que el efecto de la publicidad depende en gran medida del momento en que la veas? No sólo me refiero a la época del año, sino al contexto espacio-temporal en el que te encuentras con este bombardeo de mensajes.

Para probarlo, vi el mismo bloque de anuncios (vía internet) por cinco minutos en dos días diferentes. Normalmente, mi hora de comida es entre 3 y 3:30 de la tarde; para propósito de ver cómo actuaba sobre mí la publicidad de cualquier clase de alimentos, esperé hasta las 5 de la tarde para ver los anuncios. Al día siguiente, comí tranquilamente a las 3 de la tarde, y después puse exactamente el mismo bloque de anuncios.

Con hambre

El primer anuncio que apareció en mi televisor fue de KFC, una marca de pollo frito que, en mi condición de “defensor de la buena alimentación”, detesto con toda mi alma; el sólo olor del pollo de KFC me causa asco. No obstante, en esta ocasión, al ver lo jugosas que se veían las piezas en el anuncio, que remataba con un concluyente “para chuparse los dedos”, hubo salivación en mi boca; no fue tan dramático, pero incluso me imaginé el olor del pollo, y deseé comer una pieza de “cruji-pollo”.

El siguiente anuncio fue del restaurante “Rafaello”, de comida italiana. El espagueti siempre me ha gustado bastante, y aparecieron varios platillos soltando vapor; no cabe duda que eso me causó incluso sonidos en el estómago y trabajo de jugos gástricos, pues sentí una sensación bastante desesperante.

A la postre, un anuncio de McDonald’s; nunca me han gustado las hamburguesas de esa cadena, y de hecho, la carne roja no es de mi agrado, pero al ver lo jugosas que se veían esas carnes, quise una Big Mac. Lo peor es que el siguiente fue de Burguer King, una a la parrilla, lo cual me causó aún más hambre y ya una salivación notable.

Siguió un comercial de un personaje mojando sus “polvorones” en un café. Pese a que tenía hambre, ese anuncio no me causó mucha sensación, pues relaciono más esas galletas con la tarde-noche (la psicología actuando, chavos).

Un nuevo anuncio de Burguer King, en el que una señora platica con su hijo y la novia de éste, me causó una sensación de hambre otra vez, aunque el hecho de que se centrara en la plática y no en la comida, restó fuerza al impacto. Pero otro anuncio de KFC, de un paquete de 99 pesos fue ya un desbordamiento de hambre. La salivación fue evidente, y un pequeño dolor en el estómago fue indicativo que era momento de detenerme.

Comí, pero pese a que terminé satisfecho, me quedé con “las ganas” de una hamburguesa o un pollo frito. Fue por ello que preferí esperar al día siguiente para volver a mirar los anuncios.

Después de comer

Esta vez, estaba satisfecho. Había comido bien, e incluso con postre. Puse el mismo bloque de anuncios. El de KFC no me causó sensación alguna, ni siquiera un poco de salivación, y aunque ya no hubo asco cuando me imaginé el olor, dos días después ese asco regresó.

En el anuncio de “Rafaello” puse más atención en la voz del locutor y lo que decía el supuesto chef italiano que en la comida. Incluso, por momentos le perdí el hilo al comercial por estar pensando en otras cosas.

McDonald’s, ya bien comido, me llegó incluso a causar un poco de asco, pues recordé el olor y sabor de sus hamburguesas, que son bastante malas a mi parecer; lo mejor del anuncio fue cuando por fin se terminó.

El tanto de Burguer King no causó sensación alguna en mí; simplemente lo vi, y no hubo “antojo” alguno al observar las rayas de parrilla en la carne... tampoco imaginé olor alguno.

Con el anuncio del polvorón de Marinela, lo que realmente me atrajo fue el café que aparece en el anuncio, no en sí la galleta, pues inmediatamente sentí deseos de tomar un café caliente.

El siguiente anuncio de Burguer King tampoco me causó tampoco sensación alguna, y puse atención en la historia de la madre que habla mal de la nuera. El último comercial, de KFC, tampoco causó realmente una sensación de hambre o repulsión, sino que me fue completamente indiferente.

Es obvio que los bloques de anuncios de comida aparecen entre las dos y las cuatro de la tarde por esto... quien no ha comido, muere por cualquier cosa. Y no sólo aplica con la publicidad televisiva. Quizá mi experimento era natural, pero noten que le perdí el asco absoluto al pollo de KFC, pues al verlo de nuevo me fue indiferente, ya no repulsivo. ¿Sorpresa?

¿Te animarías a hacer este experimento? Un consejo... si padeces gastritis, no lo intentes.