sábado, 29 de octubre de 2011

¿El periodismo es una ciencia, una teoría o un oficio?


El periodismo no puede ser aislado ni clasificado de una manera tajante como un simple oficio o una teoría, siendo que tiene elementos varios que le hacen ambos a la vez.

Si bien es cierto que el periodismo requiere de un conocimiento previo, es importante saber que “se puede aprender lo que se necesita sobre la marcha, prescindir de o adquirir la información que necesita por hábito profesional”[1]. Es decir, en palabras de Luis Núñez, el oficio periodístico puede realizarlo cualquiera, ya que la comunicación es inherente al ser humano. Sin embargo, debido a la división del trabajo, se profesionaliza de acuerdo a la evolución de los recursos técnicos.

Esto quiere decir que en parte el periodismo es un oficio de transferencia de información, algo que requiere de medios de comunicación cuando ésta ya no puede hacerse de persona a persona. Pero, deteniéndonos un poco y retomando la dimensión científica del periodismo, recordemos que De Aguinaga afirma que “el periodismo clasifica la información para convertirla en conocimiento e interpretar la realidad”[2].

Esto nos indica que la profesionalización de la que habla Núñez es, para De Aguinaga, caminar hacia una teoría periodística, de una dimensión científica, a través de la cual se clasifica y periodifica la información que circula. Esto lo explica el hecho de que no toda la información es de trascendencia para la mayoría de la gente, es decir que no todo lo que ocurre interesa a los demás del mismo modo que a mí[3].

Es por ello que la información periodística debe ser selectiva; deben tomarse las partes más significativas del todo, de la complejidad que significa la realidad[4]. Y si bien es cierto que, como menciona Núñez, el periodismo surge y va de la mano con la evolución de los medios de comunicación antes que con una especialización de conocimientos, éste requiere de bases teóricas y la rigurosidad de un método.

Esto es, que se debe tener una base de conocimiento sobre la realidad para poder seleccionar las partes significativas de las que antes hablábamos; y también el entender la influencia política y social de la actividad periodística[5]; cita Núñez a Max Weber, quien estudió el impacto del periodismo en la opinión pública (estudio sociológico del periodismo)[6].

Ambos autores coinciden en que es en las aulas universitarias donde puede hallarse un puente entre la teoría y el mero oficio. El periodismo comenzó a estudiarse a la par de otras disciplinas con una rigurosidad metodológica, y verse más como una profesión de divulgación de conocimiento antes que una forma de explotar el mercado de la información.

El periodismo tiene por obligación la tarea de ser socialmente útil, no una herramienta a través de la cual se escupe información a diestra y siniestra. Satisfacer la demanda de información, haciendo ésta comprensible, para que se traduzca en conocimiento de la realidad. En este punto sabemos que el periodismo en sí mismo construye gran parte de la realidad, de lo que creemos o percibimos que es.

Ahora bien, se debe tomar en cuenta cuál es la información importante o trascendente. Núñez afirma que no hay reglas para seleccionar la agenda informativa, y que se deben tomar en cuenta diversos aspectos del lenguaje y la sociología. Esto no es otra cosa que la comprensión del espacio y tiempo en el que el periodista vive. Comprender el contexto social es lo que nos hace ser selectivos con mayor precisión.

Dentro de la actividad periodística se usan muchas metodologías, tanto de investigación como de análisis: recolección de datos, análisis de discurso y contenido, investigación documental, etc. Si bien en esto hay una dimensión científica, no puede dejarse del lado el hecho de que detrás de todo texto periodístico hay una ideología propia del periodista que influye en la interpretación que da a los sucesos para clasificarlos[7].

Y es en la interpretación de los acontecimientos que el periodista construye una realidad, siendo éste el nexo entre la práctica y la teoría: saber qué seleccionar e interpretarlo. Nuevamente, no podemos ignorar el matiz ideológico que hay tras del periodista. Es por ello que pese a que tiene una rigurosidad en el método, la interpretación suele ser ideológica.

Por ello, el periodismo es teórico y práctico; en la teoría tenemos los elementos que nos permiten ser selectivos y saber cuál es la función social del oficio periodístico. Pero, aunque se tiene una dimensión científica, considero que el periodismo no es en sí una ciencia.

Como conclusión, creo que, de acuerdo a lo que aporta De Aguinaga, podría hablarse de una teoría del periodismo (selección, periodificación, interpretación para crear conocimiento), pero no de una ciencia periodística.

Bibliografía

Núñez Ladevéze, Luis. Encuentro entre teoría y práctica del periodismo desde un enfoque interdisciplinario, en: http://ddd.uab.es/pub/analisi/02112175n28p79.pdf. Consultado el 30-12-2010  

De Aguinaga, Enrique. Dimensión científica del periodismo en http://www.saladeprensa.org/art185.htm. Consultado el 08-12-2010. 


[1] Núñez Ladevéze, Luis. Encuentro entre teoría y práctica del periodismo desde un enfoque interdisciplinario, en: http://ddd.uab.es/pub/analisi/02112175n28p79.pdf. Consultado el 30-12-2010  
[2] De Aguinaga, Enrique. Dimensión científica del periodismo en http://www.saladeprensa.org/art185.htm. Consultado el 08-12-2010.
[3] Núñez Ladevéze, Luis. Óp. cit.
[4] De Aguinaga, Enrique. Óp. cit.
[5] Núñez Ladevéze, Luis. Óp. cit.
[6] Ídem.
[7] Ídem.

La fantasía es mi escape...

¿Recuerdas mis sueños? Creo que nunca te los dije, así que la pregunta es estúpida. O tal vez los identificaste en mi mirada, si es que alguna vez la sentiste. No... creo que no reparaste en ella, pero a veces todavía me gana la fantasía y pienso que al pasar junto a mí también existía esa tensión en ti.

Quizá extienda mis palabras en un esfuerzo catártico. Debo decir que sigues causando ese impacto como si fuese la primera vez que escucho tu risa, una partitura que merece ser analizada por la semiótica de la música; ondas sonoras que viajan presumiendo la estela de niña que aún vive en ti, cometa luminoso que convierte todo el entorno en segundo plano.

Y de nuevo pienso en ti de esta forma, cuando en realidad iba a decirte que quizá mis sueños se fueron al limbo aquella noche en que la Luna dominó mis torpes acciones. Estabas ahí; lo recuerdo bien. ¿Habrás notado mi presencia entre los fantasmas? Fue obvio, aunque no sé si te haya importado mucho el hecho de que aquella sombra se aferrara a mí en el momento menos conveniente.

A veces creo que estas preguntas son ridículas. Quizá esta incertidumbre sea desgastante; es como tratar de atinar la trayectoria de una hoja seca que caerá en algún punto de la vereda durante el otoño sin tener en cuenta la dirección y velocidad del viento.

Y sin embargo, pasas radiante, feliz, deleitando al aire con tu risa, mirando siempre al frente y tan distante de lo malo que hay en los fantasmas del mundo, aquellos que juegan contigo como las ramas de los árboles cuando rebotan las gotas de lluvia de aquí para allá.

Pero todo esto es una ficción mental que quisiera fuera realidad y no sólo un millón de pensamientos que invaden mi cabeza los pocos segundos que puedo mirar tus ojos inmensos, expresivos y alegres, mujer.

La fantasía es mi escape...

domingo, 2 de octubre de 2011

Joven furioso

Una de mis canciones preferidas del maestro Billy Joel apareció en su cuarto LP, titulado "Turnstiles", del año 1976. El tema es Prelude/Angry Young Man, probablemente una de sus canciones más reflexivas y profundas para aquellos jóvenes idealistas que pretenden cambiar al mundo. Me di a la tarea de tratar de hacer una traducción más o menos fiel. Disfrútenla, pero sobre todo del exquisito piano del preludio. Una pieza imperdible.

Letra en español de Prelude/Angry Young Man:

Hay un lugar en el mundo para el joven furioso,
con sus relaciones laborales y sus planes radicales.
Él se niega a doblarse, se niega a gatear...
siempre esta en casa con su espalda en la pared.
Y está orgulloso de sus heridas y las batallas perdidas.
Y lucha y sangra colgado en su cruz.
Y le gusta ser conocido como el joven furioso.

Den un momento o dos al joven furioso
con su pie en la boca y su corazón en la mano.
ha sido acuchillado en la espalda, ha sido malentendido.
Es un consuelo saber que sus intenciones son buenas.
Y se sienta en un cuarto con un candado en la puerta
con sus mapas y medallas regadas en el suelo.
Y le gusta ser conocido como el joven furioso.

Creo que he pasado la edad de la conciencia y la rabia de justicia;
encontré que sólo sobrevivir era una pelea noble.
Alguna vez creí en causas también y tuve mi punto de vista sin sentido,
y la vida siguió sin importar quién estaba bien o mal.

Y siempre hay un lugar para el joven furioso
con su puño en el aire y su cabeza en la arena.
Y nunca ha sido capaz de aprender de sus errores,
así que no entiende por qué su corazón siempre se rompe.
pero su honor es puro al igual que su valentía.
Y es honrado y verdadero y está terriblemente aburrido.
Y se irá a la tumba como un viejo furioso.