viernes, 4 de noviembre de 2011
¿La moda? Paso...
Siempre que las personas tratan de estar a la moda no hacen otra cosa que tratar de ser como los demás, por lo cual su originalidad se ve afectada. La forma de vestir, hablar, la música que escuchas, etc.
Como publicista conozco perfectamente la importancia que tiene la moda, pero también hice conciencia de que hay algo más profundo en todo este asunto. Todo comenzó con la producción en serie, emanada de la Revolución Industrial.
Hasta antes de la Revolución Industrial, la mayoría del consumo era para satisfacer necesidades básicas, pero con la producción en serie derivada de ésta hizo que las necesidades fueran cubiertas (en los países industrializados, obviamente) y hubiese un aumento en la productividad acompañado de un decrecimiento en los compradores. La única solución, según Marta Harnecker, era crear necesidad entre los consumidores a través de golpes psicológicos; es ahí donde nace el consumismo.
El consumismo es una necesidad creada, el ir más allá del consumo para satisfacer las necesidades básicas de los individuos, la acumulación de bienes y servicios de los que se podría prescindir. En términos muy estrictos, se denomina consumismo a “los actos de consumo que sobrepasan las posibilidades salariales del individuo y recurren al endeudamiento”, aunque Marta Harnecker agrega a esa concepción el que se trata de “una adicción a los objetos nuevos que ofrece el mercado”, ya que no sólo hay consumismo entre los trabajadores asalariados, sino también entre quienes éste mantiene.
En la vida cotidiana, ya parece una costumbre el que los productos tengan un significado efímero, ya que nada está hecho para durar. Consumir es una forma de poseer, y tiene cualidades ambiguas: por una parte, alivia la angustia, porque lo que tiene el individuo no se lo pueden quitar, pero también requiere consumir más, porque el consumo previo pronto pierde su carácter satisfactorio.
El valor que se le da a los bienes de consumo viene determinado, en la gran mayoría de las ocasiones, por los medios de comunicación, tanto tradicionales como nuevos; grupos de moda, formas de hablar, escribir, etc. forman parte de todo este bagaje simbólico que los publicistas explotan a través de formas que poca gente imagina. No, amigos... la publicidad no se limita a los anuncios que ven en forma tradicional. Hay maneras más sofisticadas.
La moda no es una creación tuya ni de tu generación, sino de un excelente mercadólogo que está detrás de la imagen de un músico, artista plástico, actor o hasta subsistema social.
Esto no tiene por qué ser necesariamente malo... pero entonces no tienes fundamentos para burlarte de quienes tengan usos "anacrónicos", porque a fin de cuentas no están siendo arrastrados por lo que tú sí. :)
sábado, 29 de octubre de 2011
¿El periodismo es una ciencia, una teoría o un oficio?
El periodismo no puede ser aislado ni clasificado de una
manera tajante como un simple oficio o una teoría, siendo que tiene elementos
varios que le hacen ambos a la vez.
Si bien es cierto que el periodismo requiere de un
conocimiento previo, es importante saber que “se puede aprender lo que se necesita
sobre la marcha, prescindir de o adquirir la información que necesita por
hábito profesional”[1].
Es decir, en palabras de Luis Núñez, el oficio periodístico puede realizarlo
cualquiera, ya que la comunicación es inherente al ser humano. Sin embargo,
debido a la división del trabajo, se profesionaliza de acuerdo a la evolución
de los recursos técnicos.
Esto quiere decir que en parte el periodismo es un oficio de
transferencia de información, algo que requiere de medios de comunicación
cuando ésta ya no puede hacerse de persona a persona. Pero, deteniéndonos un
poco y retomando la dimensión científica del periodismo, recordemos que De
Aguinaga afirma que “el periodismo clasifica la información para convertirla en
conocimiento e interpretar la realidad”[2].
Esto nos indica que la profesionalización de la que habla Núñez
es, para De Aguinaga, caminar hacia una teoría periodística, de una dimensión
científica, a través de la cual se clasifica y periodifica la información que
circula. Esto lo explica el hecho de que no toda la información es de
trascendencia para la mayoría de la gente, es decir que no todo lo que ocurre
interesa a los demás del mismo modo que a mí[3].
Es por ello que la información periodística debe ser
selectiva; deben tomarse las partes más significativas del todo, de la
complejidad que significa la realidad[4]. Y
si bien es cierto que, como menciona Núñez, el periodismo surge y va de la mano
con la evolución de los medios de comunicación antes que con una
especialización de conocimientos, éste requiere de bases teóricas y la
rigurosidad de un método.
Esto es, que se debe tener una base de conocimiento sobre la
realidad para poder seleccionar las partes significativas de las que antes
hablábamos; y también el entender la influencia política y social de la
actividad periodística[5];
cita Núñez a Max Weber, quien estudió el impacto del periodismo en la opinión
pública (estudio sociológico del periodismo)[6].
Ambos autores coinciden en que es en las aulas
universitarias donde puede hallarse un puente entre la teoría y el mero oficio.
El periodismo comenzó a estudiarse a la par de otras disciplinas con una
rigurosidad metodológica, y verse más como una profesión de divulgación de
conocimiento antes que una forma de explotar el mercado de la información.
El periodismo tiene por obligación la tarea de ser
socialmente útil, no una herramienta a través de la cual se escupe información
a diestra y siniestra. Satisfacer la demanda de información, haciendo ésta
comprensible, para que se traduzca en conocimiento de la realidad. En este
punto sabemos que el periodismo en sí mismo construye gran parte de la realidad,
de lo que creemos o percibimos que es.
Ahora bien, se debe tomar en cuenta cuál es la información
importante o trascendente. Núñez afirma que no hay reglas para seleccionar la
agenda informativa, y que se deben tomar en cuenta diversos aspectos del
lenguaje y la sociología. Esto no es otra cosa que la comprensión del espacio y
tiempo en el que el periodista vive. Comprender el contexto social es lo que nos
hace ser selectivos con mayor precisión.
Dentro de la actividad periodística se usan muchas
metodologías, tanto de investigación como de análisis: recolección de datos,
análisis de discurso y contenido, investigación documental, etc. Si bien en
esto hay una dimensión científica, no puede dejarse del lado el hecho de que
detrás de todo texto periodístico hay una ideología propia del periodista que
influye en la interpretación que da a los sucesos para clasificarlos[7].
Y es en la interpretación de los acontecimientos que el
periodista construye una realidad, siendo éste el nexo entre la práctica y la
teoría: saber qué seleccionar e interpretarlo. Nuevamente, no podemos ignorar
el matiz ideológico que hay tras del periodista. Es por ello que pese a que tiene
una rigurosidad en el método, la interpretación suele ser ideológica.
Por ello, el periodismo es teórico y práctico; en la teoría
tenemos los elementos que nos permiten ser selectivos y saber cuál es la
función social del oficio periodístico. Pero, aunque se tiene una dimensión
científica, considero que el periodismo no es en sí una ciencia.
Como conclusión, creo que, de acuerdo a lo que aporta De
Aguinaga, podría hablarse de una teoría del periodismo (selección,
periodificación, interpretación para crear conocimiento), pero no de una
ciencia periodística.
Bibliografía
Núñez Ladevéze, Luis. Encuentro entre teoría y práctica del periodismo desde un enfoque
interdisciplinario, en: http://ddd.uab.es/pub/analisi/02112175n28p79.pdf.
Consultado el 30-12-2010
De Aguinaga, Enrique. Dimensión científica del periodismo en http://www.saladeprensa.org/art185.htm. Consultado el 08-12-2010.
[1] Núñez
Ladevéze, Luis. Encuentro entre teoría y
práctica del periodismo desde un enfoque interdisciplinario, en: http://ddd.uab.es/pub/analisi/02112175n28p79.pdf.
Consultado el 30-12-2010
[2] De
Aguinaga, Enrique. Dimensión científica
del periodismo en http://www.saladeprensa.org/art185.htm. Consultado el 08-12-2010.
[3]
Núñez Ladevéze, Luis. Óp. cit.
[4] De
Aguinaga, Enrique. Óp. cit.
[5]
Núñez Ladevéze, Luis. Óp. cit.
[6] Ídem.
[7] Ídem.
La fantasía es mi escape...
¿Recuerdas mis sueños? Creo que nunca te los dije, así que la pregunta es estúpida. O tal vez los identificaste en mi mirada, si es que alguna vez la sentiste. No... creo que no reparaste en ella, pero a veces todavía me gana la fantasía y pienso que al pasar junto a mí también existía esa tensión en ti.
Quizá extienda mis palabras en un esfuerzo catártico. Debo decir que sigues causando ese impacto como si fuese la primera vez que escucho tu risa, una partitura que merece ser analizada por la semiótica de la música; ondas sonoras que viajan presumiendo la estela de niña que aún vive en ti, cometa luminoso que convierte todo el entorno en segundo plano.
Y de nuevo pienso en ti de esta forma, cuando en realidad iba a decirte que quizá mis sueños se fueron al limbo aquella noche en que la Luna dominó mis torpes acciones. Estabas ahí; lo recuerdo bien. ¿Habrás notado mi presencia entre los fantasmas? Fue obvio, aunque no sé si te haya importado mucho el hecho de que aquella sombra se aferrara a mí en el momento menos conveniente.
A veces creo que estas preguntas son ridículas. Quizá esta incertidumbre sea desgastante; es como tratar de atinar la trayectoria de una hoja seca que caerá en algún punto de la vereda durante el otoño sin tener en cuenta la dirección y velocidad del viento.
Y sin embargo, pasas radiante, feliz, deleitando al aire con tu risa, mirando siempre al frente y tan distante de lo malo que hay en los fantasmas del mundo, aquellos que juegan contigo como las ramas de los árboles cuando rebotan las gotas de lluvia de aquí para allá.
Pero todo esto es una ficción mental que quisiera fuera realidad y no sólo un millón de pensamientos que invaden mi cabeza los pocos segundos que puedo mirar tus ojos inmensos, expresivos y alegres, mujer.
La fantasía es mi escape...
Quizá extienda mis palabras en un esfuerzo catártico. Debo decir que sigues causando ese impacto como si fuese la primera vez que escucho tu risa, una partitura que merece ser analizada por la semiótica de la música; ondas sonoras que viajan presumiendo la estela de niña que aún vive en ti, cometa luminoso que convierte todo el entorno en segundo plano.
Y de nuevo pienso en ti de esta forma, cuando en realidad iba a decirte que quizá mis sueños se fueron al limbo aquella noche en que la Luna dominó mis torpes acciones. Estabas ahí; lo recuerdo bien. ¿Habrás notado mi presencia entre los fantasmas? Fue obvio, aunque no sé si te haya importado mucho el hecho de que aquella sombra se aferrara a mí en el momento menos conveniente.
A veces creo que estas preguntas son ridículas. Quizá esta incertidumbre sea desgastante; es como tratar de atinar la trayectoria de una hoja seca que caerá en algún punto de la vereda durante el otoño sin tener en cuenta la dirección y velocidad del viento.
Y sin embargo, pasas radiante, feliz, deleitando al aire con tu risa, mirando siempre al frente y tan distante de lo malo que hay en los fantasmas del mundo, aquellos que juegan contigo como las ramas de los árboles cuando rebotan las gotas de lluvia de aquí para allá.
Pero todo esto es una ficción mental que quisiera fuera realidad y no sólo un millón de pensamientos que invaden mi cabeza los pocos segundos que puedo mirar tus ojos inmensos, expresivos y alegres, mujer.
La fantasía es mi escape...
domingo, 2 de octubre de 2011
Joven furioso
Una de mis canciones preferidas del maestro Billy Joel apareció en su cuarto LP, titulado "Turnstiles", del año 1976. El tema es Prelude/Angry Young Man, probablemente una de sus canciones más reflexivas y profundas para aquellos jóvenes idealistas que pretenden cambiar al mundo. Me di a la tarea de tratar de hacer una traducción más o menos fiel. Disfrútenla, pero sobre todo del exquisito piano del preludio. Una pieza imperdible.
Letra en español de Prelude/Angry Young Man:
Hay un lugar en el mundo para el joven furioso,
con sus relaciones laborales y sus planes radicales.
Él se niega a doblarse, se niega a gatear...
siempre esta en casa con su espalda en la pared.
Y está orgulloso de sus heridas y las batallas perdidas.
Y lucha y sangra colgado en su cruz.
Y le gusta ser conocido como el joven furioso.
Den un momento o dos al joven furioso
con su pie en la boca y su corazón en la mano.
ha sido acuchillado en la espalda, ha sido malentendido.
Es un consuelo saber que sus intenciones son buenas.
Y se sienta en un cuarto con un candado en la puerta
con sus mapas y medallas regadas en el suelo.
Y le gusta ser conocido como el joven furioso.
Creo que he pasado la edad de la conciencia y la rabia de justicia;
encontré que sólo sobrevivir era una pelea noble.
Alguna vez creí en causas también y tuve mi punto de vista sin sentido,
y la vida siguió sin importar quién estaba bien o mal.
Y siempre hay un lugar para el joven furioso
con su puño en el aire y su cabeza en la arena.
Y nunca ha sido capaz de aprender de sus errores,
así que no entiende por qué su corazón siempre se rompe.
pero su honor es puro al igual que su valentía.
Y es honrado y verdadero y está terriblemente aburrido.
Y se irá a la tumba como un viejo furioso.
Letra en español de Prelude/Angry Young Man:
Hay un lugar en el mundo para el joven furioso,
con sus relaciones laborales y sus planes radicales.
Él se niega a doblarse, se niega a gatear...
siempre esta en casa con su espalda en la pared.
Y está orgulloso de sus heridas y las batallas perdidas.
Y lucha y sangra colgado en su cruz.
Y le gusta ser conocido como el joven furioso.
Den un momento o dos al joven furioso
con su pie en la boca y su corazón en la mano.
ha sido acuchillado en la espalda, ha sido malentendido.
Es un consuelo saber que sus intenciones son buenas.
Y se sienta en un cuarto con un candado en la puerta
con sus mapas y medallas regadas en el suelo.
Y le gusta ser conocido como el joven furioso.
Creo que he pasado la edad de la conciencia y la rabia de justicia;
encontré que sólo sobrevivir era una pelea noble.
Alguna vez creí en causas también y tuve mi punto de vista sin sentido,
y la vida siguió sin importar quién estaba bien o mal.
Y siempre hay un lugar para el joven furioso
con su puño en el aire y su cabeza en la arena.
Y nunca ha sido capaz de aprender de sus errores,
así que no entiende por qué su corazón siempre se rompe.
pero su honor es puro al igual que su valentía.
Y es honrado y verdadero y está terriblemente aburrido.
Y se irá a la tumba como un viejo furioso.
miércoles, 21 de septiembre de 2011
El cuadro mágico del discurso político

Hagamos un ejercicio para ver que muchas veces, aunque digamos frases con una coherencia lingüísitica, éstas carecen de sentido. Primero, haz clic en la imagen de arriba.
El ejercicio es el siguiente; primero lee de forma horizontal cada renglón de forma independiente (son frases que dijeron diversos actores políticos). Luego, sigue leyendo de forma horizontal pero sin seguir el orden de las filas, sólo el de las columnas (es decir, puedes saltar filas).
Notarás en cada frase leída que quizá es carente de sentido, pero a nivel gramatical es COHERENTE.
¿No está chido? Lo curioso es que este "choro mareador", carente de sentido, es representativo de las verborrea que tiran nuestros políticos...
La Revolución que llegó, se fue y regreso al rock.
Allá por el año de 1970, en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, un grupo de amigos encabezados por el potosino Javier Martín del Campo se conjuntó para formar "La Revolución de Emiliano Zapata". Esta banda sería famosa a nivel mundial, puntal del rock psicodélico en México y... también polémica por hacer baladas y ser pioneros de la "onda grupera" cuando el rock fue prohibido en nuestro país.
La Revo estuvo conformada originalmente por Óscar Rojas en la voz, Javier Martín del campo en la guitarra líder, Marco Carrasco en las guitarras rítmicas, Francisco Martínez en el bajo y Antonio Cruz en la batería. Tiempo después, Carlos Valle supliría a Carrasco y así quedaría lista la alineación clásica del grupo tapatío.
A través de un concurso organizado por la radio, La Revo logra hacerse escuchar ante una buena cantidad de público, resultando los ganadores y obteniendo la posibilidad de grabar con el sello Polydor. Es así como lanzan a nivel internacional el que sería su más grande éxito: "Nasty Sex". Gracias a las buenas ventas de este sencillo, que llegó a los primeros puestos en lugares tan lejanos como Alemania Federal, la casa discográfica les otorga un reconocimiento por sus altas ventas.
El grupo comienza a radicar en la Ciudad de México por esos años, sin saber que eso marcará el inicio de muchos problemas entre Rojas y el resto de la banda. Su segundo sencillo, "Ciudad Perdida" (Shit City), considerado uno de los clásicos del rock mexicano, logra un éxito modesto en comparación de "Nasty Sex", pero los coloca como la agrupación más importante del momento. Su primer LP tiene otros temas de gran categoría, como la psicodélica "Melynda".
La fama del grupo les hace ser de los principales invitados al Festival Rock y Ruedas de Avándaro, pero los compromisos adquiridos con anterioridad evitan que hagan acto de presencia. Asimismo, graban su segundo LP, titulado "Nada del Hombre me es ajeno", que sería utilizado como soundtrack principal de la película "La Verdadera Vocación de Magdalena", protagonizada por Angélica María, Carmen Montejo y el mismísimo Javier Martín del Campo, quien personifica a Emeterio, un pobre rockero maltratado por su suegra, una señora que se mete en su relación con Magdalena (Angélica María), al grado de quererlo asesinar. El filme, cuyo tema principal es "Preludio a la Felicidad", es significativo porque presenta algunas escenas del festival de Avándaro. Aquí una reseña: http://es.wikipedia.org/wiki/La_verdadera_vocaci%C3%B3n_de_Magdalena
Pese al éxito inicial, el trabajo comienza a escasear por la cerrazón oficial al rock después de Avándaro. Esto, añadido a que Óscar Rojas sale a Guadalajara constantemente causando la molestia de sus compañeros, hace que la convivencia se deteriore. La salida del vocalista se produce en 1974.
El lugar de Rojas es ocupado por Tomás Yoakum. Asimismo, se incorpora Guillermo Goñi en las percusiones. Con esta nueva alineación, se edita el EP "Congore Tumbero a la Mar", que indica una nueva dirección en el rumbo musical de La Revo. Mucho más experimental, se aleja del sonido psicodélico con temas como "Bad Dreams", un rock and roll que coquetea con el blues, así como el tema que da nombre al disco, donde mezclan rock con música de la costa.
Para 1975, el grupo lanza un LP ambicioso, grabado con la compañía DIMECA: "La Nueva Onda de la Revolución de Emiliano Zapata". Este tanto ya contiene dos baladas, pero experimenta con ritmos funk, elementos de jazz y música prehispánica, además de rock texano (como en el tema "Sing"). Musicalmente mejor hecho de lo que algunos puristas del rock han querido hacer ver, este fue el último intento de La Revolución de Emiliano Zapata por tener éxito de nuevo en el rock. Trataron de promocionarlo, pero la cerrazón de la industria fue demasiado fuerte para ellos, quedando como un simple intento que pasó sin pena ni gloria.
La salida de varios miembros, incluyendo a Yoakum, deja sólo a dos de los integrantes originales: Antonio Cruz y Javier Martín del Campo. La necesidad de sobrevivir en el ambiente artístico les hace meditar en un cambio de estilo, y éste llega a mediados de 1975, cuando firman con discos Melody y lanzan un sencillo llamado "Cómo te extraño". Ese punto fue lo que muchos consideraron la traición más grande hecha al rock mexicano. El tema era una balada romántica muy alejada incluso de los temas más suaves del disco anterior.
Ya instalados en el mundo artístico como un grupo ejecutor de baladas, se convierten en pioneros de la después célebre "onda grupera". Con una alineación que incluye a Servando Ayala, Adrián Cuevas y al cantante Jorge Gámiz, canciones con éxito comercial relativo como "Amor de fábula" logran colocarse efímeramente el el gusto de un público masivo.
Para 1978, un tema que va más allá del bien y del mal se convierte en el último éxito de La Revo: "Mi forma de sentir". Es, probablemente después de Nasty Sex, la canción más representativa de la agrupación.
Una gris Revolución de Emiliano Zapata, inmersa en la balada, naufragó durante dos décadas en presentaciones sin mucha resonancia para separarse y volverse a juntar esporádicamente.
En el año 2009, con Javier Martín del Campo como único miembro original, La Revolución de Emiliano Zapata sorprendió a propios y extraños al regresar a sus orígenes rockeros con un disco simplemente titulado "La Revo". Lejano ya a la psicodelia y la balada, el nuevo LP saca por fin de nuevo al verdadero del Campo usando sus guitarras como en antaño con canciones divertidas, como "Mi árbol oficial" y "La Fea", otras un poco más serias, pero todas siguiendo la línea de la cual habían salido en 1975.
Hoy en día, La Revo graba un nuevo material, también rockero y con una actitud renovada. Aquí una pequeña recopliación de los temas más representativos de esta agrupación tapatía, con canciones como "Nasty Sex", "Ciudad Perdida", "Mi árbol oficial", "Melynda", "Preludio a la Felicidad" y "Mi forma de sentir".
Clic aquí para escuchar esta recopilación
1. Nasty Sex 2009
2. Mi árbol oficial
3. Mi forma de sentir 2009
4. Melynda
5. En medio de la lluvia
6. Again
7. Preludio a la felicidad
8. Congore tumbero a la mar
9. Bad dreams
10. Sing
11. Voló el águila, voló
12. Mujer latina
13. Cómo te extraño
14. Mi forma de sentir (Original)
15. Lunes
16. Nasty Sex (Original)
17. Ciudad perdida
La Revo estuvo conformada originalmente por Óscar Rojas en la voz, Javier Martín del campo en la guitarra líder, Marco Carrasco en las guitarras rítmicas, Francisco Martínez en el bajo y Antonio Cruz en la batería. Tiempo después, Carlos Valle supliría a Carrasco y así quedaría lista la alineación clásica del grupo tapatío.
A través de un concurso organizado por la radio, La Revo logra hacerse escuchar ante una buena cantidad de público, resultando los ganadores y obteniendo la posibilidad de grabar con el sello Polydor. Es así como lanzan a nivel internacional el que sería su más grande éxito: "Nasty Sex". Gracias a las buenas ventas de este sencillo, que llegó a los primeros puestos en lugares tan lejanos como Alemania Federal, la casa discográfica les otorga un reconocimiento por sus altas ventas.
El grupo comienza a radicar en la Ciudad de México por esos años, sin saber que eso marcará el inicio de muchos problemas entre Rojas y el resto de la banda. Su segundo sencillo, "Ciudad Perdida" (Shit City), considerado uno de los clásicos del rock mexicano, logra un éxito modesto en comparación de "Nasty Sex", pero los coloca como la agrupación más importante del momento. Su primer LP tiene otros temas de gran categoría, como la psicodélica "Melynda".
La fama del grupo les hace ser de los principales invitados al Festival Rock y Ruedas de Avándaro, pero los compromisos adquiridos con anterioridad evitan que hagan acto de presencia. Asimismo, graban su segundo LP, titulado "Nada del Hombre me es ajeno", que sería utilizado como soundtrack principal de la película "La Verdadera Vocación de Magdalena", protagonizada por Angélica María, Carmen Montejo y el mismísimo Javier Martín del Campo, quien personifica a Emeterio, un pobre rockero maltratado por su suegra, una señora que se mete en su relación con Magdalena (Angélica María), al grado de quererlo asesinar. El filme, cuyo tema principal es "Preludio a la Felicidad", es significativo porque presenta algunas escenas del festival de Avándaro. Aquí una reseña: http://es.wikipedia.org/wiki/La_verdadera_vocaci%C3%B3n_de_Magdalena
Pese al éxito inicial, el trabajo comienza a escasear por la cerrazón oficial al rock después de Avándaro. Esto, añadido a que Óscar Rojas sale a Guadalajara constantemente causando la molestia de sus compañeros, hace que la convivencia se deteriore. La salida del vocalista se produce en 1974.
El lugar de Rojas es ocupado por Tomás Yoakum. Asimismo, se incorpora Guillermo Goñi en las percusiones. Con esta nueva alineación, se edita el EP "Congore Tumbero a la Mar", que indica una nueva dirección en el rumbo musical de La Revo. Mucho más experimental, se aleja del sonido psicodélico con temas como "Bad Dreams", un rock and roll que coquetea con el blues, así como el tema que da nombre al disco, donde mezclan rock con música de la costa.
Para 1975, el grupo lanza un LP ambicioso, grabado con la compañía DIMECA: "La Nueva Onda de la Revolución de Emiliano Zapata". Este tanto ya contiene dos baladas, pero experimenta con ritmos funk, elementos de jazz y música prehispánica, además de rock texano (como en el tema "Sing"). Musicalmente mejor hecho de lo que algunos puristas del rock han querido hacer ver, este fue el último intento de La Revolución de Emiliano Zapata por tener éxito de nuevo en el rock. Trataron de promocionarlo, pero la cerrazón de la industria fue demasiado fuerte para ellos, quedando como un simple intento que pasó sin pena ni gloria.
La salida de varios miembros, incluyendo a Yoakum, deja sólo a dos de los integrantes originales: Antonio Cruz y Javier Martín del Campo. La necesidad de sobrevivir en el ambiente artístico les hace meditar en un cambio de estilo, y éste llega a mediados de 1975, cuando firman con discos Melody y lanzan un sencillo llamado "Cómo te extraño". Ese punto fue lo que muchos consideraron la traición más grande hecha al rock mexicano. El tema era una balada romántica muy alejada incluso de los temas más suaves del disco anterior.
Ya instalados en el mundo artístico como un grupo ejecutor de baladas, se convierten en pioneros de la después célebre "onda grupera". Con una alineación que incluye a Servando Ayala, Adrián Cuevas y al cantante Jorge Gámiz, canciones con éxito comercial relativo como "Amor de fábula" logran colocarse efímeramente el el gusto de un público masivo.
Para 1978, un tema que va más allá del bien y del mal se convierte en el último éxito de La Revo: "Mi forma de sentir". Es, probablemente después de Nasty Sex, la canción más representativa de la agrupación.
Una gris Revolución de Emiliano Zapata, inmersa en la balada, naufragó durante dos décadas en presentaciones sin mucha resonancia para separarse y volverse a juntar esporádicamente.
En el año 2009, con Javier Martín del Campo como único miembro original, La Revolución de Emiliano Zapata sorprendió a propios y extraños al regresar a sus orígenes rockeros con un disco simplemente titulado "La Revo". Lejano ya a la psicodelia y la balada, el nuevo LP saca por fin de nuevo al verdadero del Campo usando sus guitarras como en antaño con canciones divertidas, como "Mi árbol oficial" y "La Fea", otras un poco más serias, pero todas siguiendo la línea de la cual habían salido en 1975.
Hoy en día, La Revo graba un nuevo material, también rockero y con una actitud renovada. Aquí una pequeña recopliación de los temas más representativos de esta agrupación tapatía, con canciones como "Nasty Sex", "Ciudad Perdida", "Mi árbol oficial", "Melynda", "Preludio a la Felicidad" y "Mi forma de sentir".
Clic aquí para escuchar esta recopilación
1. Nasty Sex 2009
2. Mi árbol oficial
3. Mi forma de sentir 2009
4. Melynda
5. En medio de la lluvia
6. Again
7. Preludio a la felicidad
8. Congore tumbero a la mar
9. Bad dreams
10. Sing
11. Voló el águila, voló
12. Mujer latina
13. Cómo te extraño
14. Mi forma de sentir (Original)
15. Lunes
16. Nasty Sex (Original)
17. Ciudad perdida
martes, 6 de septiembre de 2011
Sólo tú...
Sólo una persona puede levantarte del suelo emocional...
No hay alguien más que se atreva a cambiar tu vida de una forma drástica...
¿Crees que no hay alguien que sabe a ciencia cierta si tus sueños se cumplirán?
Sí, existe esa persona de quien jamás te librarás.
Hay un ser que no te dejará tranquilo ni en la soledad, que es cuando más lo necesitarás.
Esa persona eres TÚ MISMO. Nadie más podrá hacer por ti lo que tú no construyas día a día.
No hay alguien más que se atreva a cambiar tu vida de una forma drástica...
¿Crees que no hay alguien que sabe a ciencia cierta si tus sueños se cumplirán?
Sí, existe esa persona de quien jamás te librarás.
Hay un ser que no te dejará tranquilo ni en la soledad, que es cuando más lo necesitarás.
Esa persona eres TÚ MISMO. Nadie más podrá hacer por ti lo que tú no construyas día a día.
lunes, 5 de septiembre de 2011
Buscando la luz al final del túnel de Sábato...
Descubrir el hilo negro en El túnel es una labor que puede conducirnos a tratar de descifrar la psicología del protagonista. Se trata de un pintor que, como buen artista, tiene en su mente marañas mentales que lo conducirán a la locura. La obsesión del personaje central de la obra de Sábato es tan sólo uno de los elementos que hacen de esta lectura algo mágico y, a la vez, tétrico.
Desde el punto de vista del lector, resulta curioso ver los elementos que el autor maneja para adentrar al receptor del mensaje en el cuento. Parte del atractivo de la obra es que hay más explicaciones del pensamiento del personaje central que de momentos de acción. Para una persona que espere adentrarse en la historia de un crimen inmediatamente, podría resultar un poco pesado el inicio tan descriptivo de la mentalidad del artista. Hasta el mismo autor juega con este elemento al forzar al personaje a decir que "quien no quiera continuar, es el momento". Pero también es una forma de decir que la historia evolucionará en algún momento. Y así ocurre, pues parece estar dividida en las fases de explicación y acción. Algo muy curioso es que todo lector sabe cuál será el desenlace, pues se ha anticipado desde el inicio de la lectura: un asesinato.
¿No es maravilloso jugar con los tiempos en la narrativa? Todorov seguramente identificó mucha de su teoría literaria con Sábato...
Desde el punto de vista del lector, resulta curioso ver los elementos que el autor maneja para adentrar al receptor del mensaje en el cuento. Parte del atractivo de la obra es que hay más explicaciones del pensamiento del personaje central que de momentos de acción. Para una persona que espere adentrarse en la historia de un crimen inmediatamente, podría resultar un poco pesado el inicio tan descriptivo de la mentalidad del artista. Hasta el mismo autor juega con este elemento al forzar al personaje a decir que "quien no quiera continuar, es el momento". Pero también es una forma de decir que la historia evolucionará en algún momento. Y así ocurre, pues parece estar dividida en las fases de explicación y acción. Algo muy curioso es que todo lector sabe cuál será el desenlace, pues se ha anticipado desde el inicio de la lectura: un asesinato.
¿No es maravilloso jugar con los tiempos en la narrativa? Todorov seguramente identificó mucha de su teoría literaria con Sábato...
viernes, 2 de septiembre de 2011
Comunicación con palabrotas
¿Es posible mantener una conversación sólo con palabrotas? ¿Habrá forma de traducir cada cosa que queramos decir a un lenguaje de groserías? Es demasiado difícil, pero un día quizá pueda realizarse.
Ahora haré un pequeño breviario con las diez sustituciones que más usé en mi etapa escolar:
Hola --> ¿Qué pedo?
Estoy cansado --> Estoy bien madreado
Reprobé --> Me chingaron
¡Bien hecho! --> ¡A huevo!
Me duele mucho --> Me jode un chingo
Me cae mal --> Me caga el palo, me cae en la punta de la verga
Rechazaré la oferta --> A chingar a su madre
Vaya cobarde --> Pinche putete
No seas así --> No mames
Mujer hermosa --> Pinche viejota
¿No son acaso estas supuestas cuchilladas al idioma español una belleza absoluta? :)
Ahora haré un pequeño breviario con las diez sustituciones que más usé en mi etapa escolar:
Hola --> ¿Qué pedo?
Estoy cansado --> Estoy bien madreado
Reprobé --> Me chingaron
¡Bien hecho! --> ¡A huevo!
Me duele mucho --> Me jode un chingo
Me cae mal --> Me caga el palo, me cae en la punta de la verga
Rechazaré la oferta --> A chingar a su madre
Vaya cobarde --> Pinche putete
No seas así --> No mames
Mujer hermosa --> Pinche viejota
¿No son acaso estas supuestas cuchilladas al idioma español una belleza absoluta? :)
jueves, 1 de septiembre de 2011
Experimento publicitario...
¿Sabías que el efecto de la publicidad depende en gran medida del momento en que la veas? No sólo me refiero a la época del año, sino al contexto espacio-temporal en el que te encuentras con este bombardeo de mensajes.
Para probarlo, vi el mismo bloque de anuncios (vía internet) por cinco minutos en dos días diferentes. Normalmente, mi hora de comida es entre 3 y 3:30 de la tarde; para propósito de ver cómo actuaba sobre mí la publicidad de cualquier clase de alimentos, esperé hasta las 5 de la tarde para ver los anuncios. Al día siguiente, comí tranquilamente a las 3 de la tarde, y después puse exactamente el mismo bloque de anuncios.
Con hambre
El primer anuncio que apareció en mi televisor fue de KFC, una marca de pollo frito que, en mi condición de “defensor de la buena alimentación”, detesto con toda mi alma; el sólo olor del pollo de KFC me causa asco. No obstante, en esta ocasión, al ver lo jugosas que se veían las piezas en el anuncio, que remataba con un concluyente “para chuparse los dedos”, hubo salivación en mi boca; no fue tan dramático, pero incluso me imaginé el olor del pollo, y deseé comer una pieza de “cruji-pollo”.
El siguiente anuncio fue del restaurante “Rafaello”, de comida italiana. El espagueti siempre me ha gustado bastante, y aparecieron varios platillos soltando vapor; no cabe duda que eso me causó incluso sonidos en el estómago y trabajo de jugos gástricos, pues sentí una sensación bastante desesperante.
A la postre, un anuncio de McDonald’s; nunca me han gustado las hamburguesas de esa cadena, y de hecho, la carne roja no es de mi agrado, pero al ver lo jugosas que se veían esas carnes, quise una Big Mac. Lo peor es que el siguiente fue de Burguer King, una a la parrilla, lo cual me causó aún más hambre y ya una salivación notable.
Siguió un comercial de un personaje mojando sus “polvorones” en un café. Pese a que tenía hambre, ese anuncio no me causó mucha sensación, pues relaciono más esas galletas con la tarde-noche (la psicología actuando, chavos).
Un nuevo anuncio de Burguer King, en el que una señora platica con su hijo y la novia de éste, me causó una sensación de hambre otra vez, aunque el hecho de que se centrara en la plática y no en la comida, restó fuerza al impacto. Pero otro anuncio de KFC, de un paquete de 99 pesos fue ya un desbordamiento de hambre. La salivación fue evidente, y un pequeño dolor en el estómago fue indicativo que era momento de detenerme.
Comí, pero pese a que terminé satisfecho, me quedé con “las ganas” de una hamburguesa o un pollo frito. Fue por ello que preferí esperar al día siguiente para volver a mirar los anuncios.
Después de comer
Esta vez, estaba satisfecho. Había comido bien, e incluso con postre. Puse el mismo bloque de anuncios. El de KFC no me causó sensación alguna, ni siquiera un poco de salivación, y aunque ya no hubo asco cuando me imaginé el olor, dos días después ese asco regresó.
En el anuncio de “Rafaello” puse más atención en la voz del locutor y lo que decía el supuesto chef italiano que en la comida. Incluso, por momentos le perdí el hilo al comercial por estar pensando en otras cosas.
McDonald’s, ya bien comido, me llegó incluso a causar un poco de asco, pues recordé el olor y sabor de sus hamburguesas, que son bastante malas a mi parecer; lo mejor del anuncio fue cuando por fin se terminó.
El tanto de Burguer King no causó sensación alguna en mí; simplemente lo vi, y no hubo “antojo” alguno al observar las rayas de parrilla en la carne... tampoco imaginé olor alguno.
Con el anuncio del polvorón de Marinela, lo que realmente me atrajo fue el café que aparece en el anuncio, no en sí la galleta, pues inmediatamente sentí deseos de tomar un café caliente.
El siguiente anuncio de Burguer King tampoco me causó tampoco sensación alguna, y puse atención en la historia de la madre que habla mal de la nuera. El último comercial, de KFC, tampoco causó realmente una sensación de hambre o repulsión, sino que me fue completamente indiferente.
Es obvio que los bloques de anuncios de comida aparecen entre las dos y las cuatro de la tarde por esto... quien no ha comido, muere por cualquier cosa. Y no sólo aplica con la publicidad televisiva. Quizá mi experimento era natural, pero noten que le perdí el asco absoluto al pollo de KFC, pues al verlo de nuevo me fue indiferente, ya no repulsivo. ¿Sorpresa?
¿Te animarías a hacer este experimento? Un consejo... si padeces gastritis, no lo intentes.
Para probarlo, vi el mismo bloque de anuncios (vía internet) por cinco minutos en dos días diferentes. Normalmente, mi hora de comida es entre 3 y 3:30 de la tarde; para propósito de ver cómo actuaba sobre mí la publicidad de cualquier clase de alimentos, esperé hasta las 5 de la tarde para ver los anuncios. Al día siguiente, comí tranquilamente a las 3 de la tarde, y después puse exactamente el mismo bloque de anuncios.
Con hambre
El primer anuncio que apareció en mi televisor fue de KFC, una marca de pollo frito que, en mi condición de “defensor de la buena alimentación”, detesto con toda mi alma; el sólo olor del pollo de KFC me causa asco. No obstante, en esta ocasión, al ver lo jugosas que se veían las piezas en el anuncio, que remataba con un concluyente “para chuparse los dedos”, hubo salivación en mi boca; no fue tan dramático, pero incluso me imaginé el olor del pollo, y deseé comer una pieza de “cruji-pollo”.
El siguiente anuncio fue del restaurante “Rafaello”, de comida italiana. El espagueti siempre me ha gustado bastante, y aparecieron varios platillos soltando vapor; no cabe duda que eso me causó incluso sonidos en el estómago y trabajo de jugos gástricos, pues sentí una sensación bastante desesperante.
A la postre, un anuncio de McDonald’s; nunca me han gustado las hamburguesas de esa cadena, y de hecho, la carne roja no es de mi agrado, pero al ver lo jugosas que se veían esas carnes, quise una Big Mac. Lo peor es que el siguiente fue de Burguer King, una a la parrilla, lo cual me causó aún más hambre y ya una salivación notable.
Siguió un comercial de un personaje mojando sus “polvorones” en un café. Pese a que tenía hambre, ese anuncio no me causó mucha sensación, pues relaciono más esas galletas con la tarde-noche (la psicología actuando, chavos).
Un nuevo anuncio de Burguer King, en el que una señora platica con su hijo y la novia de éste, me causó una sensación de hambre otra vez, aunque el hecho de que se centrara en la plática y no en la comida, restó fuerza al impacto. Pero otro anuncio de KFC, de un paquete de 99 pesos fue ya un desbordamiento de hambre. La salivación fue evidente, y un pequeño dolor en el estómago fue indicativo que era momento de detenerme.
Comí, pero pese a que terminé satisfecho, me quedé con “las ganas” de una hamburguesa o un pollo frito. Fue por ello que preferí esperar al día siguiente para volver a mirar los anuncios.
Después de comer
Esta vez, estaba satisfecho. Había comido bien, e incluso con postre. Puse el mismo bloque de anuncios. El de KFC no me causó sensación alguna, ni siquiera un poco de salivación, y aunque ya no hubo asco cuando me imaginé el olor, dos días después ese asco regresó.
En el anuncio de “Rafaello” puse más atención en la voz del locutor y lo que decía el supuesto chef italiano que en la comida. Incluso, por momentos le perdí el hilo al comercial por estar pensando en otras cosas.
McDonald’s, ya bien comido, me llegó incluso a causar un poco de asco, pues recordé el olor y sabor de sus hamburguesas, que son bastante malas a mi parecer; lo mejor del anuncio fue cuando por fin se terminó.
El tanto de Burguer King no causó sensación alguna en mí; simplemente lo vi, y no hubo “antojo” alguno al observar las rayas de parrilla en la carne... tampoco imaginé olor alguno.
Con el anuncio del polvorón de Marinela, lo que realmente me atrajo fue el café que aparece en el anuncio, no en sí la galleta, pues inmediatamente sentí deseos de tomar un café caliente.
El siguiente anuncio de Burguer King tampoco me causó tampoco sensación alguna, y puse atención en la historia de la madre que habla mal de la nuera. El último comercial, de KFC, tampoco causó realmente una sensación de hambre o repulsión, sino que me fue completamente indiferente.
Es obvio que los bloques de anuncios de comida aparecen entre las dos y las cuatro de la tarde por esto... quien no ha comido, muere por cualquier cosa. Y no sólo aplica con la publicidad televisiva. Quizá mi experimento era natural, pero noten que le perdí el asco absoluto al pollo de KFC, pues al verlo de nuevo me fue indiferente, ya no repulsivo. ¿Sorpresa?
¿Te animarías a hacer este experimento? Un consejo... si padeces gastritis, no lo intentes.
miércoles, 31 de agosto de 2011
Seis momentos que pueden traumarte
Conforme crecemos, hay momentos impactantes en nuestras vidas y que nos marcan de una manera u otra. Siguiendo un poco el entusiasmo que mi prima Gaby pone en las listas, aquí enumero los momentos que considero más “traumáticos” en el camino de toda persona…
1.- Entender lo que es la muerte
Hasta que no le toca a un ser cercano, jamás reparas mucho en ello. Quizá lo mejor es enfrentarlo a una edad temprana, porque así asimilas las cosas y las entiendes. El primero muerto que vi fue a los 4 años de edad, el papá de un tío político… lo velaban en una casa a la que denominaban “de la higuera” por el árbol del mismo nombre. Con el señor hablé durante casi un año (obvio yo decía puras tonterías y las palabras me salían hasta por los codos), y puedo recordar algunas cosas, como que se emocionaba con los hot cakes. El caso es que verlo ahí, sin moverse, con algodones en todas partes y sin hablar, fue impactante. Mi madre me explicó todo antes de entrar a esa habitación, y desde entonces veo a la muerte como algo normal (aunque las circunstancias pueden ser perturbadoras, y eso es lo que más puede impactarte; no todos mueren en el momento en que deben).
2.- La mayor duda… ¿Dios existe?
Salvo contadas excepciones de niños que crecen en un hogar eminentemente ateo u agnóstico, la gran mayoría de nosotros tenemos una formación religiosa. Cuando llegas a determinada edad, ya sea por pura lógica o porque “los malvados comunistas” (palabras que repiten mucho los abuelos) escritores te ponen a razonar al respecto. ¿Quién creó a Dios si él nos creó a nosotros? ¿Cómo que es eterno y viene de la nada? ¿Por qué no habla conmigo? ¿Por qué si es misericordioso tengo que pedirle las cosas? ¿Es necesario que vaya a una iglesia a rezarle si está en todas partes? ¿Por qué los japoneses tienen esculturas de un gordo pelón y yo de un barbón europeo que se supone es judío? ¿Por qué deja que mueran inocentes? Y vienen más y más preguntas…
3.- Cuando te enteras que los Reyes Magos son tus papás
Jajaja… ¿a poco no es un momento impactante? Te quedas con cara de idiota después del largo engaño al que eres sometido. A mis seis años descubrí a mi mamá acomodando juguetes en el árbol. Lo que realmente duele es que te mientan, no tanto la fantasía jalada que muchos no nos tragamos del todo jamás. Malditos sueños infantiles.
4.- La autoridad del profesor
Nunca falta el momento en el que te enfrentas a un profesor intransigente, mamón, hijo de la chingada, de esos que disfrutan ser culeros nomás porque sí. No se trata de echar tierra a profesores estrictos y que tienen un amplio acervo científico-cultural, sino a esos cabrones que son ojetes y… ¡no lo tienen! Ignorante y culero, la peor combinación para un maestro.
5.- ¿Cómo nacen los niños?
He de confesar que al inicio pensaba que era algo similar a la mitosis. Cuando me lo explicaron me quedé pensando en por qué hay “pudor” cuando se habla del acto natural de la reproducción. Eso me traumó más que el saber en realidad cómo era… por fin entendí los encerrones de los adultos, jajaja.
6.- Sabes más que tu jefe, debes hacer su trabajo y ganas menos que él
Eso sí es traumatizante… ignorantes que te ponen el pie y debes aguantar porque “te falta experiencia” y no tienes suficiente “jerarquía”, además de que debes tragar y conseguir chamba bien pagada en México es más difícil que sobrevivir a una caída de 30 metros. A más de uno le ha pasado. Ni modo.
1.- Entender lo que es la muerte
Hasta que no le toca a un ser cercano, jamás reparas mucho en ello. Quizá lo mejor es enfrentarlo a una edad temprana, porque así asimilas las cosas y las entiendes. El primero muerto que vi fue a los 4 años de edad, el papá de un tío político… lo velaban en una casa a la que denominaban “de la higuera” por el árbol del mismo nombre. Con el señor hablé durante casi un año (obvio yo decía puras tonterías y las palabras me salían hasta por los codos), y puedo recordar algunas cosas, como que se emocionaba con los hot cakes. El caso es que verlo ahí, sin moverse, con algodones en todas partes y sin hablar, fue impactante. Mi madre me explicó todo antes de entrar a esa habitación, y desde entonces veo a la muerte como algo normal (aunque las circunstancias pueden ser perturbadoras, y eso es lo que más puede impactarte; no todos mueren en el momento en que deben).
2.- La mayor duda… ¿Dios existe?
Salvo contadas excepciones de niños que crecen en un hogar eminentemente ateo u agnóstico, la gran mayoría de nosotros tenemos una formación religiosa. Cuando llegas a determinada edad, ya sea por pura lógica o porque “los malvados comunistas” (palabras que repiten mucho los abuelos) escritores te ponen a razonar al respecto. ¿Quién creó a Dios si él nos creó a nosotros? ¿Cómo que es eterno y viene de la nada? ¿Por qué no habla conmigo? ¿Por qué si es misericordioso tengo que pedirle las cosas? ¿Es necesario que vaya a una iglesia a rezarle si está en todas partes? ¿Por qué los japoneses tienen esculturas de un gordo pelón y yo de un barbón europeo que se supone es judío? ¿Por qué deja que mueran inocentes? Y vienen más y más preguntas…
3.- Cuando te enteras que los Reyes Magos son tus papás
Jajaja… ¿a poco no es un momento impactante? Te quedas con cara de idiota después del largo engaño al que eres sometido. A mis seis años descubrí a mi mamá acomodando juguetes en el árbol. Lo que realmente duele es que te mientan, no tanto la fantasía jalada que muchos no nos tragamos del todo jamás. Malditos sueños infantiles.
4.- La autoridad del profesor
Nunca falta el momento en el que te enfrentas a un profesor intransigente, mamón, hijo de la chingada, de esos que disfrutan ser culeros nomás porque sí. No se trata de echar tierra a profesores estrictos y que tienen un amplio acervo científico-cultural, sino a esos cabrones que son ojetes y… ¡no lo tienen! Ignorante y culero, la peor combinación para un maestro.
5.- ¿Cómo nacen los niños?
He de confesar que al inicio pensaba que era algo similar a la mitosis. Cuando me lo explicaron me quedé pensando en por qué hay “pudor” cuando se habla del acto natural de la reproducción. Eso me traumó más que el saber en realidad cómo era… por fin entendí los encerrones de los adultos, jajaja.
6.- Sabes más que tu jefe, debes hacer su trabajo y ganas menos que él
Eso sí es traumatizante… ignorantes que te ponen el pie y debes aguantar porque “te falta experiencia” y no tienes suficiente “jerarquía”, además de que debes tragar y conseguir chamba bien pagada en México es más difícil que sobrevivir a una caída de 30 metros. A más de uno le ha pasado. Ni modo.
jueves, 18 de agosto de 2011
El sonido de tu nombre...
Fernanda
Cuando el viento es ligero y permite a las aves volar,
en sus pequeñas alas se guarda el sonido de tu nombre.
Fernanda, Fernanda... una y otra vez las ondas golpean mis oídos;
llena de alegría mi corazón y preséntate aquí.
La lluvia también hace su papel en este juego del destino,
pues me recuerda aquella mañana en que te vi por vez primera;
no olvido esa mirada ni esa tímida sonrisa que dibujaste en mi memoria.
Me pregunto si pude grabar algo de mí en tu ser junto con el rocío matinal.
Las siguientes veces pude observar que era una extraña magia;
tu cabello atrapando los rayos de sol de forma inequívoca...
una voz que se tatuó en los rosales que te rodeaban.
Una mirada que reflejaba el deseo de libertad...
Nuevamente, el trino de las aves anuncia el fin de la penumbra...
el día ha llegado y con él todo lo que representa tu recuerdo.
Fernanda, Fernanda... nunca pude sacar ese nombre de mi cabeza;
llena de alegría mi corazón y preséntate aquí.
Cuando el viento es ligero y permite a las aves volar,
en sus pequeñas alas se guarda el sonido de tu nombre.
Fernanda, Fernanda... una y otra vez las ondas golpean mis oídos;
llena de alegría mi corazón y preséntate aquí.
La lluvia también hace su papel en este juego del destino,
pues me recuerda aquella mañana en que te vi por vez primera;
no olvido esa mirada ni esa tímida sonrisa que dibujaste en mi memoria.
Me pregunto si pude grabar algo de mí en tu ser junto con el rocío matinal.
Las siguientes veces pude observar que era una extraña magia;
tu cabello atrapando los rayos de sol de forma inequívoca...
una voz que se tatuó en los rosales que te rodeaban.
Una mirada que reflejaba el deseo de libertad...
Nuevamente, el trino de las aves anuncia el fin de la penumbra...
el día ha llegado y con él todo lo que representa tu recuerdo.
Fernanda, Fernanda... nunca pude sacar ese nombre de mi cabeza;
llena de alegría mi corazón y preséntate aquí.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
