El periodismo no puede ser aislado ni clasificado de una
manera tajante como un simple oficio o una teoría, siendo que tiene elementos
varios que le hacen ambos a la vez.
Si bien es cierto que el periodismo requiere de un
conocimiento previo, es importante saber que “se puede aprender lo que se necesita
sobre la marcha, prescindir de o adquirir la información que necesita por
hábito profesional”[1].
Es decir, en palabras de Luis Núñez, el oficio periodístico puede realizarlo
cualquiera, ya que la comunicación es inherente al ser humano. Sin embargo,
debido a la división del trabajo, se profesionaliza de acuerdo a la evolución
de los recursos técnicos.
Esto quiere decir que en parte el periodismo es un oficio de
transferencia de información, algo que requiere de medios de comunicación
cuando ésta ya no puede hacerse de persona a persona. Pero, deteniéndonos un
poco y retomando la dimensión científica del periodismo, recordemos que De
Aguinaga afirma que “el periodismo clasifica la información para convertirla en
conocimiento e interpretar la realidad”[2].
Esto nos indica que la profesionalización de la que habla Núñez
es, para De Aguinaga, caminar hacia una teoría periodística, de una dimensión
científica, a través de la cual se clasifica y periodifica la información que
circula. Esto lo explica el hecho de que no toda la información es de
trascendencia para la mayoría de la gente, es decir que no todo lo que ocurre
interesa a los demás del mismo modo que a mí[3].
Es por ello que la información periodística debe ser
selectiva; deben tomarse las partes más significativas del todo, de la
complejidad que significa la realidad[4]. Y
si bien es cierto que, como menciona Núñez, el periodismo surge y va de la mano
con la evolución de los medios de comunicación antes que con una
especialización de conocimientos, éste requiere de bases teóricas y la
rigurosidad de un método.
Esto es, que se debe tener una base de conocimiento sobre la
realidad para poder seleccionar las partes significativas de las que antes
hablábamos; y también el entender la influencia política y social de la
actividad periodística[5];
cita Núñez a Max Weber, quien estudió el impacto del periodismo en la opinión
pública (estudio sociológico del periodismo)[6].
Ambos autores coinciden en que es en las aulas
universitarias donde puede hallarse un puente entre la teoría y el mero oficio.
El periodismo comenzó a estudiarse a la par de otras disciplinas con una
rigurosidad metodológica, y verse más como una profesión de divulgación de
conocimiento antes que una forma de explotar el mercado de la información.
El periodismo tiene por obligación la tarea de ser
socialmente útil, no una herramienta a través de la cual se escupe información
a diestra y siniestra. Satisfacer la demanda de información, haciendo ésta
comprensible, para que se traduzca en conocimiento de la realidad. En este
punto sabemos que el periodismo en sí mismo construye gran parte de la realidad,
de lo que creemos o percibimos que es.
Ahora bien, se debe tomar en cuenta cuál es la información
importante o trascendente. Núñez afirma que no hay reglas para seleccionar la
agenda informativa, y que se deben tomar en cuenta diversos aspectos del
lenguaje y la sociología. Esto no es otra cosa que la comprensión del espacio y
tiempo en el que el periodista vive. Comprender el contexto social es lo que nos
hace ser selectivos con mayor precisión.
Dentro de la actividad periodística se usan muchas
metodologías, tanto de investigación como de análisis: recolección de datos,
análisis de discurso y contenido, investigación documental, etc. Si bien en
esto hay una dimensión científica, no puede dejarse del lado el hecho de que
detrás de todo texto periodístico hay una ideología propia del periodista que
influye en la interpretación que da a los sucesos para clasificarlos[7].
Y es en la interpretación de los acontecimientos que el
periodista construye una realidad, siendo éste el nexo entre la práctica y la
teoría: saber qué seleccionar e interpretarlo. Nuevamente, no podemos ignorar
el matiz ideológico que hay tras del periodista. Es por ello que pese a que tiene
una rigurosidad en el método, la interpretación suele ser ideológica.
Por ello, el periodismo es teórico y práctico; en la teoría
tenemos los elementos que nos permiten ser selectivos y saber cuál es la
función social del oficio periodístico. Pero, aunque se tiene una dimensión
científica, considero que el periodismo no es en sí una ciencia.
Como conclusión, creo que, de acuerdo a lo que aporta De
Aguinaga, podría hablarse de una teoría del periodismo (selección,
periodificación, interpretación para crear conocimiento), pero no de una
ciencia periodística.
Bibliografía
Núñez Ladevéze, Luis. Encuentro entre teoría y práctica del periodismo desde un enfoque
interdisciplinario, en: http://ddd.uab.es/pub/analisi/02112175n28p79.pdf.
Consultado el 30-12-2010
De Aguinaga, Enrique. Dimensión científica del periodismo en http://www.saladeprensa.org/art185.htm. Consultado el 08-12-2010.
[1] Núñez
Ladevéze, Luis. Encuentro entre teoría y
práctica del periodismo desde un enfoque interdisciplinario, en: http://ddd.uab.es/pub/analisi/02112175n28p79.pdf.
Consultado el 30-12-2010
[2] De
Aguinaga, Enrique. Dimensión científica
del periodismo en http://www.saladeprensa.org/art185.htm. Consultado el 08-12-2010.
[3]
Núñez Ladevéze, Luis. Óp. cit.
[4] De
Aguinaga, Enrique. Óp. cit.
[5]
Núñez Ladevéze, Luis. Óp. cit.
[6] Ídem.
[7] Ídem.

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